Leyendas mexicanas

¿Alguna vez has escuchado una leyenda mexicana de tus abuelos o familiares?

Muy seguramente sí. De hecho, la cultura mexicana posee algunas de las leyendas más populares recorriendo sus calles, relatadas por sus habitantes como por ejemplo la isla de las muñecas de los canales de Xochimilco, la historia de quetzalcóatl, el callejón del muerto ,el callejón del beso, la leyenda del maíz, la princesa dona jí y muchas otras más. Algunas de duendes, otras de niños y almas en pena.

Es por eso que hoy te traigo algunas leyendas mexicanas cortas, poco conocidas, para que te la pases todas las noches aterrorizado.

Busca leyendas cortas según su estado

Leyendas de Aguascalientes

El caporal y el diablo

Esta historia se traslada a Aguascalientes durante el siglo XVII. Cuenta la leyenda que en ese entonces vivía el Marqués de Guadalupe, un hombre de caracter fuerte pero noble a la vez, muy adinerado y que trataba con el debido respeto a sus empleados.

Como era de esperar el Marqués poseía tanto que debía delegar algunas de sus propiedades a otras personas que las administran, y es aquí donde conoceremos a Resendes, un hombre muy ágil en su trabajo, dedicado y que tenía la cualidad de multiplicar el ganado por sus bastos conocimientos en el puesto. Fue tanta su agilidad que lo llamaban el caporal ardilla por su velocidad.

Resendes por su parte, no solo servía para trabajar, era fiestero, mujeriego y un bebedor empedernido que despilfarraba dinero a diestra y siniestra. Durante sus noches de juerga las damas y músicos se peleaban por él, al saber que dejaba excelentes propinas, aunque al mismo tiempo se preguntaban cómo lograba tener tanto dinero.

Entre los rumores se escuchaba que Resendes había vendido su alma al diablo y efectivamente él había realizado un pacto con él, prometiendo que le entregaría su alma el 24 de diciembre de 1870.

La fecha estaba próxima, y el pobre resendes inicio a pensar en lo que le esperaba cuando Satanás volviera para reclamar lo que le pertenecía.

Satanás llegó, y al mirarlo, Resendes le solicitó una prórroga para poder concluir una barda que el Marqués, quien siempre lo trato bien le encargó. El diablo aceptó y le dijo que lo ayudaría apostando que si lograba terminar antes de que cantara el gallo se lo llevaría con él, y de lo contrario sería totalmente libre

Al iniciar la construcción el demonio se movió con gran velocidad, era incluso difícil seguir sus movimientos, por lo que Resendes angustiado corrió lo más rápido posible, en busca de un gallo y justo antes de que el diablo colocara la última piedra, Resendes le arrancó una pluma al animal, haciendo que cantara y el demonio perdiera la apuesta.

Se cuenta que aquella barda que construyo el diablo se halla en Aguascalientes y esa última piedra jamás fue colocada.

Leyendas de Baja California

Los novios de Cuesta Blanca

Está leyenda comenzó en el pueblito del Rosario, en un hotel que contaba con el mismo nombre. Se narra que aquel lugar no era un sitio caro o para personas de demasiado perfil económico, pero si algo conocido por que algunas celebridades lo visitaron, como Maria Félix, Dolores del Río y Marlon Brando.

Fue por esto que Camilo y Victoria eligieron hacer su boda en este sitio. La celebración se llevó a cabo en el salón Azteca, donde los enamorados pasaron un bello momento al lado de sus seres más cercanos, hasta la media tarde, justo cuando comenzó a llover y fue hora de partir a su luna de miel.

Camilo y Victoria pasarían su luna de miel en Europa. Sin embargo, la lluvia combinada al hecho de que transitaban por Cuesta Blanca, un sitio muy famoso por los accidentes que solían ocurrir ahí perdieron la vida.

Resulta que mientras recorrían la autopista una vaca que andaba algo desorientada se atravesó en su camino, obligando a Camilo a dar un volantazo que lo llevó al estrellarse contra un muro de contención. Camilo salió proyectado del automóvil y Victoria algo aturdida por el impacto apenas lograba mantenerse en pie.

No se sabe cuánto daño sufrió Victoria en este punto, pero sí sabemos que al mirar a su esposo agonizante trato de pedir ayuda a los automovilistas que pasaban ahí indiferentes. 

Victoria en medio de su desesperación decidió plantarse a media carretera para obligar a alguien a detenerse, pero como si fuera un mal chiste, el siguiente vehículo fue un camión de carga que no logró detenerse.

El conductor originalmente huyó, pero al día siguiente carcomido por la angustia y la pena, terminó confesando a la policía guiándolos hasta el lugar. Ahí miraron el cuerpo de Victoria junto a Camilo inexplicablemente. El conductor afirmó que eso era imposible ya que había terminado a un costado de la carretera.

Desde entonces se narra que algunas personas han llegado a mirar a una mujer que se pone a mitad de la carretera pidiendo ayuda y cuando bajan su velocidad para socorrerla, ella simplemente dice… “Ya es demasiado tarde” y se desvanece frente a ellos.

Leyendas de Baja California Sur

Don Porfirio y la carroza

La leyenda cuenta que hace mucho tiempo, más específicamente durante el año 1940, justo donde está la secundaria No.1, se encontraba la Ciénega de flores. Un área pantanosa ideal para cultivar las plantas más bellas y hermosas jamás vistas. Junto a él estaba un rancho muy amplio que era cuidado por Don Porfirio.

Fue justamente este hombre quien miro, una carroza negra de la que descendió una mujer muy hermosa, ayudada de su cochero para tomar algunas flores que nacían del lugar, pero cuando prestó más atención, observo que ella, al lado de su acompañante caminaban suavemente sobre una especie de neblina que los acompañaba.

Don Porfirio se asustó tanto con el acontecimiento que ni siquiera les pudo cobrar por su mercancía, y solo pudo narrar a los dueños lo que miro. Ellos no le creyeron y en cambio pensaron que había bebido demasiado una noche anterior.

Este acontecimiento pudo haber pasado sin mayor complicación, pero cual seria su sorpresa cuando la carroza apareció una segunda vez con la dama conduciendo a sus dos corceles negros aterrándolo una vez más.

Ante la poca credibilidad que le mostraron sus patrones, el hombre trato de dar aviso a las autoridades, que ordenaron se cuidara todo alrededor, aunque nada pudieron hacer por que la extraña mujer no volvió a aparecer por muchos días. 

Tiempo después, una vez la dama apareció juntos a su carruaje, sus corceles y su cochero siendo avistada por más de 20 personas que finalmente dieron fe de lo que Don Porfirio había estado diciendo durante mucho tiempo. Cuando todas las personas contaron lo que ocurrió, sus relatos coincidieron.

Leyendas de Campeche

Doña Inés de Saldaña

A principios del siglo XVIII, más o menos por el año 1709 en la Villa de San Francisco, vivió un noble llamado Don Jorge de Saldaña junto a su hija Doña Inés, quien perdió a su madre cuando estaba a punto de nacer.

Se cuenta que Doña Inés era una hija de familia, a la que no se le permitía salir más que los viernes y domingos para asistir a la iglesia, ya que su padre sospechaba que mantenía un amorío con Arturo Sandoval, el hijo de un encomendero.

Don Jorge cuidaba celosamente a su hija, para evitar el romance que se estaba dando, y una buena noche, sus sospechas fueron confirmadas, cuando Arturo escalaba hasta el balcón de su amada.

Fue en este momento cuando Don Jorge apareció abriendo las puertas repentinamente desenfundando su espada mientras gritaba…

-Te voy a matar-

Doña Inés le rogó a su padre que no lo matara, que él era un buen hombre y que no tenía malas intenciones. Pero Don Jorge estaba furioso y no permitiría que se siguieran viendo mientras él estuviera con vida.

-Se perfectamente quien eres-

-Eres el Barbillas, al que llaman “el azote del mar”, aquel que ha incendiado pueblos y que secuestró a Don Fernando Meneses Bravo, jamas dejare que te cases con mi hija-

Al escuchar estas palabras Doña Inés se desmayó cayendo en el suelo sin saber qué es lo que estaba ocurriendo. Fue en este lapso cuando ambos hombres iniciaron un encuentro de espadas que se prolongó hasta que el padre agobiado recibió un corte certero en la garganta que le arrebató la vida.

Doña Inés solo despertó para mirar a su padre morir, y el impacto fue tan grande que se sumergió en la locura. 

Se dice el aquel pirata que seducía a Doña Inés, se sacudió, tomo sus cosas, se acomodó sus ropas y como si nada hubiera ocurrido se marchó, olvidando a Doña Inés quien nunca recuperó su salud mental.

Leyendas de Chiapas

El Sumidero

¿Alguna vez te has preguntado que representa el escudo de Chiapas?

Se cuenta que durante los años 1532-1542 existieron dos grandes rebeliones Chiapanecas. 

El capitán Diego de Mazariegos comandaba a los españoles y mientras estaba al frente llegaron noticias de que algunos hombres estaban atacándolos con gran ferocidad y bravura.

Esto inmediatamente provocó que se enviaran refuerzos a los españoles, artillería pesada, caballos y municiones, con los que fácilmente iniciaron a replegar a sus atacantes haciendo que retrocediera hasta su ciudad en Peñón de Tepetchía, cerca del cañón del sumidero, donde se libró la última batalla, acorralando cada vez más a esta gente.

Fue en es ese momento donde muchos de los chapanecas iniciaron a arrojarse al vacío del sumidero, prefiriendo la muerte antes que doblegarse frente a los españoles.

Se cuenta que en este momento Diego de Mazariegos, conmovido, ordenó detener el fuego para evitar que más personas se arrojaran al vacío y rescatar a los sobrevivientes, a lo que reubicaron a un a las orillas del Río Grijalva.

De esta manera el acontecimiento fue plasmado en el escudo de Chiapas, el cual se mantiene hasta el día de hoy.

Leyendas de Chihuahua

Las minas y el otro mundo

¿Alguna vez te has imaginado tener contacto con el otro mundo?

Pues déjame contarte esta leyenda que te pondrá los pelos de punta.

Se narra que haya por cerro grande existía una gran mina de zinc de la cual se extraía este mineral. Los trabajadores excavaban arduamente, y una vez que se logró llegar a aproximadamente 200 metros bajo la tierra, se toparon con un profundo voladero al que cayeron algunos hombres perdiendo la vida.

Las personas que estuvieron durante el accidente protestaron, y llegaron a la conclusión de que debían abandonar la mina. Pero no solo fue por el accidente, sino que algunos oyeron lamentos, se escuchaban voces susurrantes que los llamaban y que provocaron absoluto terror en los trabajadores.

Mucha gente afirma, que al llegar a esas profundidades se acercaron a una especie de infierno que los llamaba, para formar parte de él. Obviamente todos huyeron para no volver nunca, aun que otros aseguran que, aquellos murmullos que asustaron a los mineros, aún se logran escuchar, y llaman a las personas para nunca volver a salir.

Leyendas de Coahuila

El diablo en el Tex Mex

Esta historia es muy conocida en Coahuila, y narra la historia de una señorita que salió a divertirse junto a algunos de sus amigos, a una discoteca de sus rumbos.

Se narra que una noche como cualquier otra, una chica salió a bailar a una discoteca. En ella apareció un hombre muy atractivo, que la invitó a bailar y pasar el rato juntos. Ella aceptó.

Ya más tarde el hombre la invitó a salir del lugar para buscar un sitio más privado. Una segunda vez ella aceptó, pero puso una condición. La joven le dijo que saldría con él a cualquier lugar que deseara, si se subía al toro mecánico y lograba mantenerse ahí durante todo el tiempo. Él accedió con gusto, asegurando que ganaría con facilidad.

El hombre se montó al juego e inicio a moverse tranquilamente, mientras que poco a poco iba incrementando su velocidad, hasta el punto que era prácticamente imposible mantenerse ahí. Producto de ello salió volando una de sus botas.

Fue en ese instante cuando la gente pudo observar que, en lugar de pie aquel hombre poseía una pata de cabra grotesca en su lugar. Las personas salieron despavoridas, y la señorita huyó junto a todos ellos. Sin embargo el destino ya estaba echado y en medio de su regreso a casa sufrió un accidente automovilístico.

Se cuenta que el diablo tomó lo que le pertenecía y se llevó a la joven con él.

Leyendas de Colima

Los xoloitzcuintles

¿Conoces a los xoloitzcuintles?

El xoloitzcuintle es una raza de perros prácticamente sin pelo, originaria de México, es un animal de carácter noble, conocido por su inteligencia, por ser un animal fiel a su amo y sobretodo por haber sido un ser sagrado en el tiempo de los aztecas.

Se cuenta que esta raza de perro fue creado por el dios azteca de la vida y la muerte (Xolotl), de los huesos de la vida, con los que están creados todos los seres vivos, y obsequiado a los hombres.

Este ser, serviría a los difuntos para guiarlos por su travesía por el inframundo una vez que murieran, motivo por el cual solían ser sacrificados y puestos junto a sus amos. Hoy en día esta raza de perros, es muy popular por sus características, ya que aunque no es muy atractivo físicamente, es un ser de naturaleza noble.

Leyendas del Distrito Federal (Cd. de México)

El callejón del diablo

Esta leyenda pertenece a la ciudad de México, justo en la colonia Insurgentes-Mixcoac, donde se encuentra una estrecha calle al que se le apodo “El callejón del diablo”.

Se cuenta que en este sitio ocurren fenómenos paranormales. Algunas personas afirman haber escuchado risas, otras algunos gritos, y algunas más, que el mismísimo señor de las tinieblas aparece a todo aquel que se atreva a cruzar sin su permiso.

Una de las historias más contadas de este callejón, es el de un señor escéptico del que se desconoce el nombre. Según el relato él decidió cruzar por ahí para cortar camino hacia su casa, pero apenas pisó el lugar, observó a una sombra detrás de un poste. Esto no lo hizo titubear, pero una vez que estaba a punto de llegar junto él, la sombra se acercó, descubriendo a un ser espectral de oscuridad.

El hombre afirmó que en este instante salió corriendo para protegerse, pero sin importar lo rápido que fuera, era como si alguna fuerza lo atrajera más y más. Dijo que finalmente pudo salir, pero que nunca olvidará el pavor que le provocó.

Un rumor más de esta historia, es una en donde un borracho cruzó el callejón, pero justo antes de llegar al lado del espectro, un relámpago iluminó la oscuridad y descubrió a una criatura aterradora, que lo observaba fijamente. El hombre solo corrió sin mirar atrás.

Estos relatos abundan, y producto de ellos se narra que las personas iniciaron a dejarle monedas como una ofrenda, las cuales desaparecían, por lo que pensaron que el diablo estaba complacido con ellas.

Leyendas de Durango

La cueva colorada

Se sabe que en las sierras de Durango, existen algunas cuevas escondidas, las cuales están llenas de tesoros, piedras preciosas y un sin fin de riquezas que la gente busca sin cesar, esta leyenda es justamente eso, de la búsqueda de un tesoro para mejorar la vida de nuestros protagonistas.

En una ocasión, un hombre conocedor de las historias de dinero oculto en cuevas, reunió a algunos de sus amigos, para salir a explorar algunos lugares. Sus compañeros lo apoyaron, y salieron entusiasmados rumbo a esta gran aventura.

Ya en la sierra, caminaron durante algunas horas, hasta que finalmente miraron un sitio en el que ingresó uno de ellos para mirar más de cerca. Sin embargo, después de haber pasado unos cuantos metros la entrada se bloqueó.

El hombre no se percató de lo que ocurrió, y después de un rato, en medio de la oscuridad, y una vez que se termino las ramas de ocote que utilizo para iluminarse, retrocedió buscando la salida. El no lograba hallarla y después de algunos momento angustiosos miro a alguien.

Fue en ese momento que aprecio un viejo, que le comento que fue enviado para ayudarlo. Se quedaron charlando unos minutos, y en la plática, le comento que ahí enfrente, había una gran entrada en donde podría mirar el tesoro que tanto buscaba.

Los hombres no hablaron más, y se dirigieron a la salida, pero para su sorpresa, una vez que salió de ahí, y preguntó por su ahora compañero, sus amigos le dijeron que no enviaron a nadie.

La sorpresa había sido mayúscula, ya que les narro lo que sucedió, y aunque trataron de volver a entrar por aquellas riquezas, en cada ocasión, ocurrieron imprevistos que los obligaban a abandonar su búsqueda, hasta que un día simplemente la dejaron a tras.

Leyendas del Estado de México

El tesoro de la peña de Valle de Bravo

Las leyendas de tesoros escondidos son muy comunes en el territorio mexicano, ya que durante las batallas de independencia, muchas personas preferían esconder sus fortunas, antes que perderlas frente a los batallones, que hacían cualquier cosa por arrebatarles lo que les pertenecía.

Una leyenda muy famosa, cuenta que en Peña de Valle de Bravo, había algunos Españoles muy ricos, que al mirar como se desenlazaba la guerra decidieron separarse de la Nueva España, para evitar ser asaltados o algo peor.

Obviamente, el viaje sería largo y complicado, y si a ello le añadimos que cargarían su oro y objetos de valor, las cosas se complicaron aún más. Esto llevó a los hombres a buscar lugares donde enterrar su dinero, dejándolo oculto de cualquier curioso.

El tiempo pasó, y con él la paz volvió al país, y una vez que los encuentros cesaron y la independencia se consumó, estos hombre enviaron a personas de confianza, para recuperar su dinero, diciéndoles que en el lugar encontrarían un clavo enorme que les indicaría dónde buscar.

Desgraciadamente, nunca encontraron dicho artefacto, y el oro que un día les perteneció quedó sepultado hasta nuestros días. Hoy en día algunas personas siguen escuchando estas historias, y se embarcan a buscar aquel dinero, que aún se haya afuera, esperando a alguien que finalmente lo encuentre.

Leyendas de Guanajuato

El brinco del diablo

Esta leyenda pertenece a la comunidad de Abasolo, justo en la sierra norte de Huanímaro en una zona conocida en aquel entonces como los Tres picachos, (Un picacho es una especie de pico muy agudo de una montaña o risco), en ese lugar muchas personas tenían la costumbre de salir los fines de semana a un lugar donde las familias solían comer e ir a pasar el rato. Pero en una ocasión todo cambio.

Resulta que aquella tarde, cuando las personas preparaban sus acostumbradas actividades, en la punta de uno de los picachos inicio a formarse un fuerte remolino, acompañado de unas nubes negras, de la cuales cayó una fuerte tormenta que oscureció el lugar.

Todos podríamos pensar que esto sería producto de la naturaleza, y la mala suerte, pero una vez que los relámpagos cayeron, una figura extraña hizo acto de aparición, brincando de un picacho al otro.

Las personas al mirar esta escena salieron despavoridas, tratando de encontrar al cura del pueblo, pero creyendo que ellos solo se habían asustado por el mal clima, les solicitó que volvieran a casa y de seguir la aparición buscaría la forma de ayudarlos.

A la mañana siguiente las cosas seguían iguales, y aquel extraño ser aún saltada de punta a punta, por lo que la gente buscó al párroco para acordar una solución.

Al final de la plática, llegaron al acuerdo de construir 2 cruces, que serian colocadas en los picachos. Ese ser estaba saltando, y aunque la tormenta era fuerte, y parecía crecer a medida que se acercaban a su objetivo, colocaron la primera.

Esto pareció enfurecer a la naturaleza, que inició a soplar con aún más fuerza. Los hombres corrieron al segundo picacho, para levantar la segunda cruz, con la que el viento pareció desatarse aún más, hasta el punto de derribar unas grandes rocas, que cayeron en dirección de sus hogares. Por fortuna se detuvieron justo antes de causar algún daño.

Desde entonces la criatura desapareció, pero muchos al volver ahí, y mirar la punta de aquellos grandes montes, y la distancia entre ellos, supieron que aquel ser se trataba del mismo demonio que estaba jugando en aquel lugar. Desde entonces aquellos picachos se conocen como el brinco del diablo.

Leyendas de Guerrero

El cerro Rico de Chilpancingo

Esta historia, relato o mejor dicho leyenda, corresponde al estado de guerrero, justo en un sitio llamado cerro Rico. En ese sitio se narran historias de tesoros enterrados, bolas de fuego que vuelan por la noche, las cuales se piensan son brujas, y en esta ocasión de una cueva encantada que se abre cada 24 de junio a la media noche.

Según las personas que conocen mejor la historia, cadas día de San Juan a la media noche, se abre la entrada de una caverna, para los exploradores. Ahí, podrán mirar juegos mecánicos, grandes festines, a las mujeres más bellas que te puedas imaginar, y en lo más profundo de todo, oro y joyas de incalculable valor.

Se sabe que aquellos que logren ingresar, pueden mirar todo lo que deseen, pero por nada del mundo deben beber, comer, o sucumbir a ninguna tentación con las chicas que los acompañan, pues de hacerlo, pasarían a formar parte de la cueva.Por otro lado, el oro y las joyas son una tentación que para muchos vale la pena, pues podrán tomar todo el que deseen, siempre y cuando se laven las manos antes de agarrarlo.

Se dice que en una ocasión, algunos jóvenes ingresaron, y al mirar el espléndido lugar, quedaron maravillados, recorrieron las calles llenas de juegos, comida y damas, y conociendo la leyenda, mojaron sus manos para tomar las joyas. Pero ya que estaban dirigiéndose a la salida, dos de ellos se terminaron besándose con las mujeres, y al voltear el tercero, descubrió que sus amigos se estaba desvaneciendo en la cueva y salió huyendo, tirando todo.

El relato narra que aquel muchacho que salió perdió la cordura, y que nunca logró recuperarse.

Leyendas de Hidalgo

La bruja de Hidalgo

Las brujas suelen ser seres que forman parte del folclore de muchas culturas. Son criaturas que se consideran malignos en su mayoría, y que según las historias, salen por las noches convertidas en guajolotes sin una pierna, en busca de niños recién nacidos a los que les extraen su sangre para beberla.

En uno de tantos relatos, se narra que un hombre vivía junto a su esposa. Sin embargo las cosas que se narraban alrededor de ella, era que se trataba de una bruja que salía por las noches, en busca de un recién nacido, al que le extraía la sangre y alimentaba a su esposo con ella.

Un día, el rumor llegó hasta oídos del hombre, que escéptico lo negó absolutamente todo. Los días siguieron, y con ellos, la duda. El hombre no sabía qué pensar, se preguntaba constantemente si esos rumores serían ciertos. Por supuesto, él trataba de creer que solo eran chismes que la gente contaba por envidia, o alguna clase de diablura.

Ya pasadas algunas noches, finalmente terminó de reflexionar, y para averiguar la verdad fingió que estaba dormido durante la noche. La mujer tardó una hora aproximadamente despierta, y cuando considero que nadie la vería, se arrancó una de sus piernas y se transformó en un guajolote.

La mujer salió transformada como una bola de fuego por una de las ventanas, y su marido triste, pero al mismo tiempo molesto, aprovechó su ausencia para tomarla pierna, y arrojarla al fuego.

Una vez que la bruja regresó, busco su extremidad por todos lados, aunque esta ya no existía. Se sabe que después de eso, su esposo reunió al resto de sus vecinos, quienes la buscaron, la capturaron y la prendieron en una hoguera.

Leyendas de Jalisco

El árbol del vampiro

Los vampiros son criaturas muy recurrentes en muchas culturas, existen en el mundo del cine y la literatura, pero en México, más específicamente en Jalisco, apareció uno durante el siglo XVIII, del cual se deriva este relato.

Se cuenta que en época de la colonia, arribó al pueblo de Belén un hombre poseedor de una gran fortuna, con ella adquirió una hacienda. Su nombre era Don Jorge, una persona agradable, pero también rodeado de mucho misterio, pues aunque sus vecinos lo conocían, también se desconocía mucho de sus orígenes.

A algunos pobladores no les agradaba mucho. Consideraban que era un persona muy extraña porque vestía siempre de negro, y les perturbaba que saliera a dar caminatas a altas horas de la noche.

No se sabe el motivo, pero un día las personas empezaron a notar la desaparición de algunos animales, perros, gatos y una que otra gallina. Pero en este caso, solo dejaba la duda de, ¿Que les ocurría?

Esos animales siempre eran encontrados muertos, y completamente desangrados. No contaban con otras heridas que delatara que intentaron defenderse. Algunas personas solo los ignoraron, pero esto fue imposible cuando iniciaron a aparecer personas con las mismas marcas, y sin una gota de sangre.

Los pobladores, esta vez no ignoraron los acontecimientos, y con la llegada de la noche se prepararon para buscar que sucedía. ¿Cuál sería su sorpresa cuando miraron al mismísimo Don Jorge, bebiendo la sangre de una de sus víctimas?.

Por supuesto, todos iniciaron una persecución para atrapar Don Jorge, pero el ahora vampiro logró refugiarse en su hacienda.

En este momento mucha gente trato de buscar al padre del lugar, para practicar un exorcismo que ahuyentara aquel espanto, pero otros conociendo muy bien que la única manera de acabar con un vampiro, era atravesando una estaca en su corazón, tomaron el asunto en sus manos, y cuando por fin atraparon a Don Jorge, terminaron su vida de esa manera.

El vampiro murió, pero antes de su último aliento, juro que algún día volvería para vengarse.

Se dice que el cuerpo del vampiro fue enterrado en el panteón de Belén, y que una vez que fue sepultado un árbol nació ahí. Se piensa que que aquel árbol, al que hoy en día se le llama “El árbol del vampiro” ropa la lápida con sus raíces, o sea cortado, liberara a Don Jorge y volverá una vez más.

Leyendas de Michoacán

La cañada de las vírgenes

Las almas en pena, suelen vagar por el mundo buscando aliviar su culpa, por algún pendiente que dejaron en vida o algún castigo divino. Esta leyenda se remonta a 1795 en un sitio donde el agua corre cristalina, pura y donde se piensa existen almas errantes hasta nuestros días.

Se cuenta que en uno de los rincones más apartados de la sierra madre occidental, corría agua inaccesible, que nadie podía disfrutara. En ese sitio, se reunieron los mexicas para sacrificar vírgenes ofrecidas a los dioses, dejando sus cuerpos entre los muros donde finalmente terminaban cubiertas por agua.

Mucho tiempo después algunas personas hallaron el lugar, y observando sus majestuosos paisajes se zambullían para nunca salir. Prácticamente todas las familias tenían a algún familiar, algún primo o vecino que murió ahogado ahí.

Una de las historias más conocidas es la de Carlos Labastida, un hombre que trabajaba buscando cultivos de tabaco ilegal. Un día Carlos, su hijo Ignacio y tres hombres más recorrían la sierra, buscando plantíos, cuando miraron el aguas que lo invitaban a darse un baño, o por lo menos una remojada antes de continuar su camino.

Padre e hijo se arrojaron al agua, e inmediatamente sintieron como unas veinte manos los arrastraron al fondo. No sabían que estaba ocurriendo, pero cuando cobraron conciencia, unas treinta mujeres cercenadas y sin corazón los rodeaban.

Esas féminas los mantenían vivos con su poder mágico. Los llenaron de besos, caricias y un sin fin de mimos dispuestas a satisfacer sus propios deseos. Las mujeres les contaron que existía un grave problema, ellas no podían hacerlo con los vivos, así que los dejaron ir a cambio de un trato.

Aquellas doncellas exigían a sus tres amigos de la superficie. Sus cuerpos deberían llegar sin corazón, al fondo del agua, justo como ellas.

El resto de la historia es poco clara, pero Carlos y su hijo salieron vivos de esa experiencia. Podríamos asumir que aceptaron los términos para salvar su vida.

Después de ese día, solo se sabe que una persona cayó ahí, y logró salir sin ser jalado al fondo. Muchas personas creyeron que finalmente la maldición había terminado, pero en su lugar hallaron a un español colgado de un árbol.

Según la tradición escrita dice que aquel hombre colgado era nada más y nada menos que Ignacio, que arrepentido por lo que hizo volvió ahí solo para acabar con su vida.

Leyendas de Morelos

La marrana sin cabeza

Esta es una leyenda corta de la comunidad de Tehuixtla. En ese sitio las personas a menudo cuentan historias de los famosos nahuales, personas que poseen la cualidad de transformarse en animales para hacer maldades o en ocasiones de carácter bondadoso.

Según el relato de esa comunidad. En una ocasión un nahual se transformó en una marrana para poder entrar a la casa de una familia, robar maíz y algunos animales.

Desafortunadamente para él, la familia logro pillarlo y capturarlo, por lo que fue decapitado en su forma animal.

Se dice que desde entonces se puede observar a una marrana decapitada que camina vagando entre las calles de la comunidad. Algunos dicen que eso ocurrió porque perdió la vida transformado como ese ser.

Leyendas de Nayarit

La cueva en el cerro de San Juan

Las leyendas de cuevas abundan, aunque cada una tiene variantes. Si has leído las suficiente te percataste de que algunas son muy similares, casi idénticas, probablemente porque ocurren fenómenos parecidos por todo el país, o tal ves porque cada una ha sido llevada de estado en estado hasta el actual.

Se narra que en una ocasión, había un criador de ganado que solía llevar a sus animales pastar a las laderas, muy cerca de un cerro. El hombre hacía esta labor cada mañana para terminar por la tarde. Sin embargo una vez, al regresar a casa y contar a sus animales, se percató de que le hacía falta uno.

Obviamente él no podía darse el lujo de extraviar a una de sus vacas, por lo que preparo sus cosas para salir a la mañana siguiente en su búsqueda y recuperarla.

En un inicio fue al mismo lugar de un día anterior, hasta que poco a poco se fue acercando al cerro donde miro una cueva. Ahí observó que dentro de ella, había un pueblito con una iglesia, a la que pasó para conocer un poco mejor. Al salir, miro un árbol y tomó unas naranjas de sus ramas.

Él hombre no halló su vaca, pero en cambio al volver se percató que en su camino había nuevas viviendas. Su comunidad cambio extraordinariamente, y al entrar en su propiedad, un hombre robusto salió preguntándole que se le ofrecía.

No tenía ni idea de que estaba ocurriendo, pero explicó que esa era su casa, donde residía junto a su esposa e hijo. Entonces salió su mujer llena de canas y arrugas reconociéndolo inmediatamente.

Ella le contó que lo buscaron durante semanas después de que partió, pero que lo dieron por muerto finalmente. Por su lado el también narró su historia, mostrando las naranjas que sacó del lugar, y para su sorpresa ambas se habían transformado en oro.

Existen muchas leyendas parecidas a esta. Algunas en las que el protagonista queda atrapado en las cuevas, otras en donde el pueblito está lleno de manjares y comida, y finalmente está, en la que existió una especie de distorsión del tiempo sin una explicación alguna.

Leyendas de Nuevo León

El tesoro del tío Pereyra

Se cuenta que hace mucho tiempo, mucho más del que se puede recordar, haya por las lejanas tierras de Nuevo León, existía un hombre que trabajaba en las minas de Iguana y de Vallecillo. El hombre trabajaba arduamente, todo el día, todos los días, y al finalizar su jornada, llevaba a su mujer montada en una mula, al a que le colocaban unos sacos que secretamente cargaban de plata robada.

El minero y su mujer transitaban aquellas tierras, justo hasta donde la corriente de agua se juntaba con la del río. Ahí, el hombre dejaba sentada a su mujer, y caminaba unos cien pasos, para discretamente esconder su gran fortuna. Con el pasar del tiempo se fue acumulando.

Desgraciadamente la vida no la tenemos comprada, y un día el hombre falleció sin que la mujer supiera el lugar exacto donde escondió el dinero. La mujer tratando de hallarlo, y terminó confesando a sus vecinos, quienes iniciaron la búsqueda por buscarlo. Aunque finalmente no obtuvo nada.

Se cuenta que algún tiempo después, finalmente la hallaron, y para asegurarse de no perder el lugar marcaron el camino.

Aquellos afortunados no paraban de reír imaginando lo inmensamente ricos que se volverían, pero a su llegar notaron que las marcas habían desaparecido, e intentando seguir sus antiguos pasos no lograron nada.

Se cuenta que durante las noches, una especie de flama aparece para indicar el camino donde ese tesoro está enterrado hasta el día de hoy.

Leyendas de Oaxaca

Piedra de Moros Huatulco

Las historias de encantamientos, son de las narraciones más escuchadas a lo largo y ancho del mundo, en el caso de Huatulco estado de Oaxaca no es la excepción, y es que según una historia, en el lugar apareció una roca encantada destinada a destruir toda la comunidad.

No se sabe exactamente cómo fue encantada aquella gigantesca piedra, pero sí sabemos que crecía constantemente alcanzando dimensiones monstruosas.

Según los habitantes de esa comunidad, el tamaña del a roca era tal, que si no se daban prisa llegaría hasta la comunidad y la destruiría junto a todo su estilo de vida. Los intentos fueron infructíferos. Cada vez que utilizaban un nuevo método fracasó. Fue así hasta que llegó un sacerdote y bendijo la rica arrojando agua bendita sobre ella.

Desde entonces la maldición cesó, pero la roca sigue en su lugar hasta nuestros días. Se halla ubicada a solo 30 minutos desde la Crucecita en Huatulco, estado de Oaxaca, en donde ahora se practican diferentes deportes, como el alpinismo o ciclismo.

Leyendas de Puebla

El niño panteonero de Momoxpan

Puebla es una bello estado a un costado de la ciudad de México. En este lugar podrás hallar un sin fin de artesanías, dulces tradicionales y una amplia gastronomía, pero en esta ocasión nos toca narrar una leyenda que te helará la sangre.

Se cuenta que hace mucho tiempo, se podían ver almas en pena vagando por las calles, y casas de Momoxpan. Una de las más famosas fue un niño de alrededor de 8 años, que estaba vestido con unos huaraches y ropa indígena, e hizo acto de aparición frente a una niña para darle un mensaje.

El pequeño le contó a la niña que justo en el sitio donde estaba parada, encontraría enterrados los cuerpos de sus padres y no encontrarían la paz hasta ser sepultados adecuadamente.

La niña era extremadamente sensible, por lo que aún que logro escuchar sus palabras, terminó desmayada, y enferma gravemente hasta perder la vida.

Se dice que el niño que la contactó le dijo que en ese sitio, estaban todos sus hermanos, víctimas de los españoles de la época, que los asesinaron y olvidaron hace mucho tiempo.

Algunos de los pobladores cuentan que se han hallado cuerpos sepultado, por lo que espíritus errantes pasean libremente buscando quien desentierre sus restos. En ese lugar es frecuente hallar personas sepultadas, mientras remodelan o se hace alguna excavación, lo que libera a una más de esas almas.

Leyendas de Querétaro

El agujero del diablo

El demonio, es un ser que representa la encarnación del mal, de lo impuro y de una criatura que nos tienta de diferentes maneras. En la siguiente leyenda te narrare como es que este ser trato de hacer que un chico rompiera sus votos con dios, y le diera espacio en su vida.

Se cuenta que halla en el convento de San Francisco hoy museo regional, había un grupo de seminaristas. Los chicos acudían a la misa cada día religiosamente, cuando uno de ellos percibió una mirada que lo seguía persistentemente. Busco de donde provenía esa sensación, y para su sorpresa al voltear a un costado de él, observó a la mujer más hermosa que te puedas imaginar. Le coqueteaba.

El joven ignoró, las insinuaciones y siguió en su labor. A la mañana siguiente se repitió la situación. El chico de alguna forma también sentía una atracción hacia ella, pero sabiendo que había dado sus votos a dios, acudió con el párroco a pedir un consejo.

El párroco le advirtió que aquella mujer se trataba del demonio, intentando de que abandonara su camino, aconsejando que al día siguiente, en lugar de acudir a la iglesia como lo había estado haciendo, se quedará en sus habitaciones rezando para olvidar aquella mala experiencia.

Pasados unos días, el demonio se presentó ante el joven que al mirarlo tomó una biblia, e inicio a rezar fervientemente, mientras gritos de miedo por ayuda.

Sus compañeros por su puesto escucharon todo el escándalo, y corrieron a auxiliarlo. Pero al llegar no lograron abrir la puerta, por lo que rezaron a su lado pidiendo ayuda divina. Probablemente este haya sido el motivo por el que el demonio retrocedió y salió del lugar lo más rápido posible, dejando un enorme agujero, al que ahora se le conoce como “el agujero del demonio”

Leyendas de Quintana Roo

Los fantasmas de Chetumal

En la república mexicana han ocurrido un sin fin de catástrofes e injusticias. Esto ha llevado a que muchas personas pierdan la vida en diferentes regiones del país, por ejemplo en el palacio municipal de Chetumal, en donde los trabajadores reportan un sin fin de eventos paranormales.

Se sabe que mucho antes de que este lugar haya sido utilizado como un lugar de trabajo, formó parte de una prisión donde los bandidos y malhechores eran encerrados, para aplicarles todo el peso de la ley, pero una cosa que no se suele contar, es que estos hombre en muchas ocasiones vivían todo un infierno en su interior.

Los hombre que terminaban siendo prisiones de estas celdas eran gente de la peor caña, bandidos que despojaron de sus pertenencias a otras personas, gente que no tenía piedad al arrebatarle la vida a familias enteras, y desgraciadamente algunos inocentes inculpados de delitos que no cometieron.

Sea como sea. Dentro de las paredes de este lugar los reos eran sometidos a toda clase de castigos, podrían ser simples humillaciones, o en casos más extremos y frecuentes, los soltaban para divertirse aplicando la ley fuga. En la que la mayoría de las ocasiones terminaba todo.

Estos tormentos en vida provocaron que el edificio se llenará de energías oscuras y malignas que se perciben hasta el día de hoy.

Los trabajadores del lugar afirman que en ocasiones algunos objetos se mueven, se escuchan ruidos extraños, e incluso se sienten observados mientras trabajan. Se piensa que estas sensaciones son provocadas por los antiguos prisioneros que no han logrado descansar en paz.

Leyendas de San Luis Potosí

El Jergas

San Luis Potosí es un estado rico en minerales como cobre, plata, zinc, entre muchos más. Esto ha llevado a que a través del tiempo, las personas exploten sus recursos naturales cavando minas, que en su momento proveyeron trabajo a mucha gente. Sin embargo, algunas de estas minas poseen historias de fantasmas y seres del otro mundo, a los que se respeta y teme.

Se cuenta que en el pueblo mágico de Real de Catorce, los trabajadores de las minerías solían contar la historia del Juergas, un ser espectral que se le parecía a los empleados cuando salían de trabajar.

Este ser se presentaba como un minero, que te solicitaba que lo acompañes para mostrarte una acumulación de minerales. Los incautos que tenían la desfortuna de toparse con él, eran guiados a través de los estrechos pasillos subterráneos, hasta un lugar que nadie conocía.

Los trabajadores afirmaban que al mirarlo se dieron cuenta de que algo estaba mal, por su vestimenta andrajosa y sus botas extrañas, pero no reaccionaron, y simplemente lo acompañaron, mientras que algunos más dijeron que perdieron la conciencia y los cargaron hasta lugares donde más tarde fueron rescatados.

Algunos de los rescatistas afirman que los trabajadores en muchas ocasiones eran hallados en lugares de difícil acceso, al borde de un despeñadero, o colgados de alguna superficie, y aunque la mayoría fueron hallados con vida, también existen historias de otros que jamás aparecieron.

Se cree que este minero fantasma no es malo, y en cambio lleva a las personas donde podrán encontrar valiosos minerales, aunque debido a las desapariciones de otros los trabajadores, prefieren siempre estar acompañados de otro empleado antes que toparse con él a solas.

Leyendas de Sinaloa

El tesoro del charco verde en el Salto

La siguiente leyenda tuvo lugar durante la época del porfiriato, cuando Heraclio Bernal fue acusado injustamente de un crimen que no cometió. Para fortuna de él y desfortuna de algunos hacendados muy ricos que se dedicaban a la minería, como una forma personal de cobrarse aquellos malos tiempos en la cárcel, tomo revancha asaltando centros mineros.

Se sabe que una vez que Heraclio Bernal a quien llamaban “El rayo de Sinaloa” cometía una de sus fechorías, salía del lugar lo más rápido posible obsequiando una parte del botín a algunos de los pobladores de diferentes lugares.

Por supuesto estos actos de generosidad no fueron mal recibidos por las personas, quienes en agradecimiento proveían de pistas falsas a sus perseguidores, permitiéndole escapar y cometer asaltos en otros lugares donde se repetía la situación.

En una ocasión “El rayo de Sinaloa” llevaba una gran carga de oro y otros metales preciosos, que ascendían a cerca de unas 20 o 30 barras de plata y oro, cuando algunos de sus vigías le informaron que sus perseguidores estaban lo suficientemente próximos como para alcanzarlo.

Fue entonces cuando envió a dos de sus hombres de confianza, a buscar lugares donde pudieran esconder su tesoro. Los hombres volvieron y le informaron que había una laguna al que llamaban “El charco verde”, sin embargo, era demasiado profundo como para ver el fondo.

Heraclio Bernal meditó la situación durante unos instantes y ordenó a sus hombre que arrojaran los lingotes ahí, para recuperarlo más tarde. Las mulas que llevaban esa pesada carga, ya estaban libre como para hacer acto de huida. Sin embargo la recuperación del dinero jamás se produciría, ya que por algún motivo debían retroceder cada vez que lo intentaban.

Se dice que ese oro sigue ahí cubierta por el agua de la laguna hasta nuestros días y aunque muchas personas han intentado extraerlo, nadie lo ha conseguido.

Leyendas de Sonora

La mujer de blanco de la carretera Guaymas

Está leyendas es trágica en muchos sentidos, por un lado habla sobre una dama que fue cruelmente asesinado en una zona de bares de la zona, y por otro lado apariciones de una dama de blanco que ha aterrado a las personas que cruzan por ese sitio.

Se dice que hace mucho tiempo atrás, había una zona de bares en la ciudad donde trabajaba un mujer fervientemente, desgraciadamente para ella, en una ocasión un hombre la arrastró hasta un callejón y le quitó la vida.

Se cuenta que justo en la carretera de Guaymas-Empalme, sin importar que tipo de vehículo conduzcas podrías toparte con esa mujer, que te pedirá que la lleves a una dirección. Si accedes a trasladarla, abordará tu automóvil, y justo cuando llegues al lugar y mires hacia ella, notaras que ha desaparecido.

Uno de los casos es el de un conductor que fue abordado por una dama de blanco. Ella parecía cualquier otra persona, por lo que no le presto demasiada atención, pero una vez que llegaron a su destino y volteo para pedir el pago de su servicio, se quedó ahí sin emitir ruido, ni movimiento alguno. El conductor volvió a arrancar el vehículo pensando que era un poco más adelante, pero al preguntarle la dirección, ella había desaparecido.

Existe un sin fin de relatos como este, e incluso algunos afirman que si no te detienes para que ella aborde, cuando hayas avanzado unos cuantos metros y mires atrás de ti, estará sentada ahí, esperando a que la lleves a su destino.

Leyendas de Tabasco

La anciana llorona

Muy seguramente has llegado a escuchar la leyenda de la llorona, ya que es una de las narraciones más escuchadas en México y el mundo. Sin embargo esta historia que te voy a contar originaria de Tabasco, aunque tiene un cierto parecido con ella también notaras que es muy diferente.

Se cuenta que en el panteón central de Comalcalco, estado de Tabasco aparece todos los 1 de noviembre una anciana que se lamenta terriblemente por haber acabado con la vida de sus hijos.

Las historias no brinda demasiados datos, sin embargo la tradición dice que una vez cometido su crimen, acabó con su vida encendiendo toda la casa en donde vivía, desapareciendo totalmente junto a los cuerpos de sus pequeños.

Desde entonces el espíritu de aquella viejecita vuelve cada 1 de noviembre para lamentar las acciones que cometió en vida, lanzando gritos terribles de pena y aterra a todo aquel que ha logrado mirarla.

Leyendas de Tamaulipas

El cerro partido

Esta leyenda le sucedió a Pancho Rojas, un hombre que salía todas las mañana a trabajar como arriero para conseguir sus alimentos de cada día.

En una ocasión el hombre inició su camino como de costumbre, cuando en su mente comenzaron a cruzar las conversaciones que mantenía con sus amigos. Algunos de ellos le contaron historias de tesoros ocultos en cuevas, que habían vuelto extremadamente ricos a algunas personas.

Fue entonces cuando en lugar de su camino habitual decidió aventurarse al cerro partido, un lugar en donde busco y busco durante algunas horas hasta hallar una cueva. Para su regocijo y asombro cuando la halló, estaba llena de oros y joyas de incalculable valor.

La felicidad lo inundó, y con un par de sacos que llevaba con él, los cargó de tanto oro como le fue posible. Ya iba de salida cuando una voz cuestiono sus intenciones. El hombre se aterró, pero también contesto tímidamente, acordando entregar la mitad del dinero como manda a la virgen de Guadalupe.

El recorrido fue algo aburrido y sin chiste, pero la fortuna estaba de su lado. Finalmente llegó a la capilla de la virgen donde dejaría lo prometido, pero lleno de avaricia pasó de largo intentando quedarse con todo.

Fue ahí, cuando todas las monedas que cargaba fueron transformadas en rocas sin ningún valor. El hombre arrepentido intentó volver a la cueva de donde las extrajo, pero nunca logró encontrarla.

Las personas dicen que esa cueva suele aparecerse a algunos viajeros que transitan el sitio, y que si son capaces de olvidarse de su codicia, podrán conservar la parte que les corresponde según lo pactado.

Leyendas de Tlaxcala

El oro de Carranza

Los tesoros malditos no son tan abundantes como uno creería. Dentro de las leyendas existen historias de dinero enterrado que no se logra encontrar, otro que simplemente fue robado, pero en el caso del oro de Carranza todo cambia, ya que se cree que todo aquel que lo encuentre, sufrirá una terrible muerte.

Esta historia surge en Tetla, Tlaxcala, en la que se conoce como la segunda etapa de la revolución mexicana. Se dice que una vez que Carranza huía de Álvaro Obregón, llevó consigo un gran tesoro que finalmente le fue robado y oculto en diferentes sitios de la región.

Desde entonces se narran historias de cofres llenos de oro, que algunos lugareños han obtenido con horribles consecuencias.

La primera de las desgracias perteneció a un humilde campesino dedicado a la cría de ganado. En una ocasión el hombre llevó a sus animales a pastar, cuando uno se alejó del resto, guiándolo hasta donde halló un cofre lleno de metales preciosos.

El campesino inmediatamente intentó llevárselo, pero debido al peso fue incapaz de lograrlo, por lo que corrió por ayuda al pueblo. Ahí, muchos de sus vecinos lo acompañaron para mirar el descubrimiento, pero una vez que llegaron, el cofre que antes guardaba riquezas, ahora estaba lleno de cenizas.

La gente por alguna razón se encolerizo con él, creyendo que les estaba jugando una broma, y en medio de la rabia lo apalearon hasta quitarle la vida.

Un segundo acontecimiento relacionado a este tesoro maldito, fue el de una pareja de chicos que paseaba por el campo, cuando miraron una caja vieja y descuidada. Se acercaron y la abrieron. Se regocijaron al ver la cantidad de joyas que poseía.

Los chicos por supuesto corrieron para darle aviso a sus padres, quienes de igual manera fueron a ver qué estaba ocurriendo, pero al acercarse a la caja, una vez más el tesoro se transformó en cenizas.

Este acontecimiento disgusto terriblemente al padre de la chica, quien molesto se abalanzó contra el chico, lo que a su vez hizo que su padre interfiriera e iniciarán una pelea hasta que uno de los dos acabó con la vida del otro.

Las historias sobre estos cofres se repite uno tras otro. Algunos piensan que es debido a la codicia que atrae esa cantidad de fortuna, pero también a que dentro de las joyas existe alguna mala energía que provoca muerte tras muerte a todo aquel que las halla.

Leyendas de Veracruz

La mulata de Córdoba

Veracruz es una bella región rodeada de misterio y leyendas. Un sitio que posee una de las historias más fascinantes y más significativas, “La mulata de Córdoba”

Se cuenta que hace mucho tiempo en el estado de Veracruz, allá por el año 1618 había una mujer tan bella y hermosa que encantaba a cada hombre que la miraba. Era muy diestra curando a malheridos y enfermos, motivo por el que era muy solicitada entre las personas que la conocían.

Tenía sangre negra y española, pero se desconocía su origen. Era una persona muy hermética, que a pesar de la cantidad de pretendientes que le juraban amor eterno, prefería mantenerse sola y rechazar a cada hombre que se le insinuaba.

Muy seguramente este fue el motivo por el que más tarde comenzaron a aparecer rumores que la acusaban de bruja. Pues muchos varones se habían sentido ofendidos por ella, haciendo correr chismes malintencionados.

Algunos de esos rumores afirmaron que por las noches su casa era iluminada por extrañas luces, como si se estuviera efectuando maleficios, algunas mujeres afirmaban que le había hecho brujería a su marido. Pronto circuló el rumor de que toda la gente que le había pedido ayuda, estaban condenadas a arder en el infierno.

Desafortunadamente las habladurías no cesaron, y después de algún tiempo llegaron a oídos de la santa inquisición, quienes mandaron a arrestar a la mujer sin prueba alguna de los supuestos maleficios que hacía.

La mulata fue encarcelada injustamente y condenada a arder en leña verde, como lo haría cualquier otra bruja. Solo esperaba la hora de su castigo, y mientras lo hacía dibujo en la pared de su celda un barco que se alejaba en el mar.

El momento llegó, y algunos hombres fueron enviados por la mujer, pero antes de que la tomaran, ella les preguntó que le hacía falta a su barco. Los hombres no podían creer semejante pregunta, pero participaron en su juego hasta que uno de ellos afirmo con plena seguridad. Hace falta una persona.

En ese instante la mulata sonrió y dijo “exactamente” al mismo tiempo que brincaba y de manera sobrenatural se introducía al dibujo con una risa burlona.

Se dice que en ese momento el barco inicio a moverse dentro de la pared, alejándose en el horizonte con la mulata como su pasajera hasta desaparecer.

Leyendas de Yucatán

El puente de los Aluxes

¿Alguna vez has escuchado hablar de los Aluxes?

La siguiente leyenda tratara sobre estas criaturas, consideradas más antiguas que los mayas y guardianes de algunas tierras en las que habitan.

Se cuenta que justo en la salida de Cancún para tomar la carretera federal de Playa del carmen, podrás observar debajo de un puente, una clase de pirámide muy pequeña en la que habitan Aluxes.

Según la leyenda cuando se estaba levantando el puente del Aeropuerto Nizuc-Cancún, justo en el primer día se terminó derrumbando sin explicación alguna. Los encargados inmediatamente buscaron al culpable de este siniestro, pero desistieron al no hallar ninguna prueba que los guiará hasta él.

Los trabajos continuaron dejando el primer percance atrás, pero para sorpresa y coraje de ellos, se repitió una vez más. Evidentemente esto ya estaba lejos de ser una coincidencia y debía haber alguien tirando la obra cada vez que la levantaban, por lo que algunos de ellos se quedaron haciendo guardia, para descubrir qué sucedía y hacerlo pagar por los atrasos que estaba provocando.

Ese día todo estuvo tranquilo, hasta que ya más entrada la noche unas criaturas pequeñas iniciaron a tirar la estructura por tercera vez. Los hombre que esperaban mirar a alguna persona en ese momento salieron corriendo, creyendo que se trataban de demonios.

Este acontecimiento fue reportado a los ingenieros que estaban a cargo del puente, y al pedir que traigan un párroco, un sacerdote maya los interrumpió diciéndoles que esos no eran demonios, ni fantasmas, sino aluxes. Guardianes que solo estaba protegiendo sus tierras de invasores, y que si deseaban proseguir deberían pedirles permiso.

El sacerdote intervino en nombre de ellos, acordando con las pequeñas criaturas una pirámide donde podrían vivir como una señal del trato pactado.

Se dice que a partir de ese momento el puente continuo sin percances, y al terminar todas las obras, esa pirámide fue habitada por los aluxes. En algunas noches las personas que transitan por ahí, afirman haber visto a alguno de ellos que aún siguen cuidando del lugar hasta nuestros días.

Leyendas de Zacatecas

La calle de las tres cruces

Se cuenta que hace mucho tiempo, había una joven de nombre Beatriz Moncada, que fue a vivir a casa de su tío Don Diego de Gallinar. El hombre bajo un velo generoso tenía el plan de casar a la dama con su único hijo Don Antonio, conociendo que era dueña de una gran herencia y así pasaría a formar parte de su propiedad.

Los planes parecían funcionar, pero claramente no contaba con la presencia de Gabriel, un joven indígena que Beatriz conoció durante un concierto en casa del conde de San Mateo.

Aquel hombre sabía muy bien que lo más seguro era que su amor no seria correspondido, sin embargo, cada día pasada la media noche, acudía con su violín para interpretar las más hermosas melodías para Beatriz.

Beatriz por su lado solía burlar la seguridad de su tío para encontrarse con Gabriel, hasta que una noche, Don Diego que se había quedado despierto más tarde de lo habitual, escucho aquella música y tratando de descubrir de dónde provenía, vio a la pareja sabiendo inmediatamente que era lo que estaba ocurriendo.

Don Diego salió furioso ordenando al músico que se fuera de aquel lugar, advirtiendo que si no lo hacía haría que sus sirvientes lo apalearán. Gabriel por su lado accedió dejando en claro que no lo hacía por miedo o por aquellas amenazas, sino porque lo respetaba por ser el tío de Beatriz.

Esto probó ser un error, ya que provocó que Don Diego entrara en cólera y tomando una espada intentara acabar con el muchacho, quien siendo un excelente espadachín desenfundó su sable e iniciaron una batalla que dominó en todo momento, esquivando y desviando cada golpe.

Don Diego entraba en frustración, pues cada que agitaba su arma solo era desviada, hasta que lanzó un torpe golpe que rompió su balance y lo llevó a clavándose en la espada de Gabriel él solo.

Gabriel al mirar el accidente se hinco para socorrerlo, y mientra lo hacía uno de los sirvientes que intentó defender a su amo lo atravesó con una daga.

Beatriz estaba mirando todo desde el balcón de su casa, y al observar tales acciones se desmayó cayendo sobre la calle empedrada donde finalmente perdieron la vida los tres.

Se dice que una vez que llegaron las autoridades solo observaron a los tres tumbados ahí, mientras que alguna mano piadosa dibujo tres cruces en el lugar. Desde ese día a aquel sitio se le llamó la calle de las tres cruces, recordando aquella trágica historia.