Historias de ultratumba. El ojo de la cerradura

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Historias de ultratumba. El ojo de la cerradura: Si sueles hospedarte en hoteles nunca volverás a ver las habitaciones de la misma manera.

Esta no es una historia antigua, de hecho incluso podríamos decir que es muy reciente, ya que le ocurrió a un hombre que fue por motivos de trabajo a orillas de la ciudad.

Primero paso el día de aquí para allá, atendió a posibles clientes que estaban interesados en sus servicios y otros asuntos. Ya más tarde cuando el día estaba a punto de terminar y habían concluido las juntas que tenía programadas se dirigió a un hotel donde reservo una habitación para pasar la noche.

Al ingresar a la recepción una chica que platicaba con uno de sus compañeros lo atendió amablemente, y mientras esperaba a que llegara el botones, quien le ayudaría a llevar sus cosas a su habitación, escucho de pasada una breve conversación…

La chica le decía a su compañero que debido a algunos inconvenientes se tuvo que clausurar la habitación 11 y las habitaciones a su alrededor. Incluso logro escuchar que posiblemente no las volvieran a abrir ya que algunos huéspedes se habían quejado y sería mejor que nadie se aproximara a ellas.

El botones llego, lo guio hasta su habitación y de camino a ella miro el dichoso cuarto, no parecía estar en mal estado, ni siquiera parecía estar cerrado, todo lo contrario, parecia que estuviera completamente en orden.

Ya instalado en su habitación y habiendo tomado un baño, comenzó a tener habré por lo que salió a comer fuera del hotel a un local cercano y una vez que termino sus alimentos  y volvió para dormir, al cruzar por ese cuarto no pudo evitar acercarse y mirar que era lo que tenía, asomándose por la cerradura. Por ahí miro a una mujer blanca de espaldas, sentada. No parecía gran cosa, pero debido a la oscuridad de la noche no pudo ver más allá de eso. Volvió a su habitación y finalmente se fue a descansar.

A la mañana siguiente, se despertó, se preparó para salir y una vez que cruzo frente a aquella habitación pensó que con la luz del sol sería mucho más fácil averiguar que sucedió. Se aproximó a la habitación, se inclinó para ver a través de la cerradura y solo pudo ver algo rojo, un poco brillante con matices negros como de cristal.

Lo único que cruzo por su cabeza, fue que aquella chica, lo había visto por la noche y para evitar que anduviera de fisgón, le coloco alguna especie de hule o algo para evitar que pudieran ver hacia dentro.

Ya partiendo del hotel , el decidió que antes de partir no podía quedarse con la duda de que era lo que había ocurrido en aquel lugar ¿Por qué nadie podía acercarse a aquel cuarto? ¿Qué tenía de especial? por lo que se acercó a la misma chica que lo atendió durante la noche y con algo de pena le dijo que la escucho hablar con su compañero y no podía quedarse con la curiosidad

Fue ahí cuando se enteró de que justo en esa habitación se hospedo una pareja, le dijo que ella era una mujer de tez pálida a la que su marido asesino de una manera muy extraña, sentándola en una silla, mientras que él tenía la peculiaridad de tener los ojos de color rojo.

Está por demás decir que el salió corriendo de ahí y nunca volvió.

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