Erzsébet Báthory

Erzsébet Báthory. La condesa sangrienta

520

Erzsébet Báthory, Isabel Bathory (En castellano) o Elizabeth Báthory, apodada como “La condesa sangrienta” ha sido una delas más crueles y sanguinarias asesinas seriales de la historia.

Nació bajo una de las familias más ricas y poderosas en Nyírbátor, Hungría, en un matrimonio consanguíneo, el 7 a agosto de 1560.

Al pertenecer a una familia de alcurnia tuvo una muy buena educación, aun que de igual forma desde muy temprana edad se hallo rodeada de la magia y el esoterismo, los cuales la acompañaron la mayor parte de su vida.

Antes de su matrimonio, apenas con 13 años comenzó a dar problemas y fue descubierta en un amorío con uno de sus sirvientes, al cual su familia mando castrar y posteriormente arrojar a los perros. De este romance concibió a su primer hijo, al que se sabe dio a luz, pero del cual no se sabe nada posterior a su nacimiento.

Se piensa que durante este tiempo fue enviada a un castillo familiar lejano donde nadie supiera de su embarazo y posteriormente se le pago a a alguien para que abandonara la ciudad junto con el niño como muchas otras familias lo llegaban a hacer

Su matrimonio

Una vez que Erzsébet Báthory llego a los 15 años fue casada con Ferenc, un conde 26 años mayor que ella y con el que se trasladó a su castillo en Csejthe, al lado de su suegra, en el que Erzsébet Báthory, quedo aislada junto con su suegra, lejos del contacto con las personas, ya que con su esposo casi no convivía por que participaba en constantes batallas que lo alejaban y donde se ganó el apodo de “el Héroe negro” o el “Caballero negro ”

¿Cómo se desencadeno su locura?

Un día cuando Erzsébet Báthory, era peinada por una de sus sirvientas, ella le dio un jalón en el cabello, el cual provoco la furia de Erzsébet, abofeteándola tan fuerte que le rompió la nariz y salpico un poco de sangre sobre la mano de la condesa. En ese instante ella observo el lugar donde había caído el líquido y recordó las palabras de su nodriza, la cual le aconsejaban utilizar sangre para evitar el paso del tiempo.

Bathory enloqueció y llena de excitación toma a la torpe sirvienta, a la que asesino para cubrirse con su sangre, pensando que con ella se mantendría bella y hermosa por siempre.

Pronto esta locura desenfrenada pasó a que su carruaje recorriera los alrededores del castillo en búsqueda de jóvenes a las que engañaba ofreciéndoles trabajo en él, con la promesa de una mejor vida, mientras que las que se negaban eran obligadas a ir ahí de donde nunca más volverían a salir.

¿Cómo la capturaron?

Después de muchos asesinatos y hacer desaparecer a gran cantidad de jóvenes, los rumores se desataron entre la población, todo mundo apuntaba a que el secuestro de las niñas eran provocadas por “La condesa sangrienta” (Erzsébet Báthory), aunque su nombre y poder le permitieron mantener sus asesinatos durante mucho tiempo.

Desgraciadamente para ella, una vez que las jóvenes escasearon y su desesperación y sed de sangre incrementaron, la llevaron a utilizar a jóvenes de la aristocracia como sus nuevas víctimas, provocando la desconfianza de familias con influencia que llevaron los rumores hasta la corte del rey y donde se ordenó se investigara.

Según se relata, al llegar al castillo se ingresó a él sin ningún problema, pasando por el patio donde hallaron a una sirvienta con la cadera rota agonizante a la que no le dieron payor importancia, pues era común que a ellas se les disciplinara o castigara por hacer alguna tarea mal, pero una vez dentro de lugar encontraron a otras con signos de haber sido torturada, posteriormente a otra con un enorme hoyo y en el sótano a los cuerpos de muchas niñas más.

También se dice que descubrieron a la misma Erzsébet Báthory en uno de sus acostumbrados baños de sangre.

¿Su castigo?

Durante el juicio por el que paso Erzsébet, se negó a declarar utilizando sus privilegios aristocráticos, sin embargo fue encontrada culpable por el asesinato de todas las niñas halladas en su castillo, su nombre evito que se le enviara a ejecutar como al resto de sus cómplices, pero esto no impido que se le condenara a ser emparedada viva dentro de su mismo castillo, sin la posibilidad de volver a mirar la luz del día, con solo una pequeña rendija por donde se le pasaba comida y donde paso los últimos 4 años de su vida, falleciendo el 21 de agosto de 1614 de hambre y frió.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

error: Todos los derechos reservados