El consuelo de los muertos

El consuelo de los muertos. Leyendas de México

7031

En muchas ocasiones las amigas organizan pijamadas para pasar la noche y divertirse pero en la siguiente leyenda les relatare como un grupo de amigas tuvieron una aterradora noche que no les permitió dormir por lo que se tomaron de las manos y se toparan a la mañana siguiente que nunca se abrían alcanzado las unas a las otras.

Todo comenzó durante un mes de julio, época en de lluvias y grandes tormentas cuando Amelia invito a sus amigas del colegio a pasar la noche en su casa, organizando juegos para divertirse, cena y pasar un rato agradable platicando hasta altas horas de la madrugada, sin esperar que su abuela enfermara y sus padres se vieran forzados a la acompañaran al hospital, obligados a dejar a las niñas en la casa pasando la noche solas mientras una tempestad llena de relámpagos se desataba asustando a esta jóvenes que solo pensaban en lo terrorífica que se tornaba la noche.

Las horas pasaban y pronto el reloj marco las tres de la madrugada mientras las tres niñas seguían temblando de miedo, asustadas pero cayendo de cansancio decidieron apagar la luz e irse a dormir eligiendo cada una su propia cama y donde se percataron alrededor de media hora más tarde de que tenían demasiado miedo para lograr dormir por lo que se agarraron de las manos para caer dormidas a los pocos minutos.

A la mañana siguiente los padres de Amelia volvieron junto con su abuela a quienes contaron su aterradora historia y como se habían tomado de las manos para descansar mejor provocando que sus mamá y papá comenzaran a reír incontrolablemente mientras su abuela les decían que eso sería imposible ya que para lograr tal cosa les haría falta alrededor de medio metro para alcanzarse e intentando repetirlo notando que efectivamente no se alcanzaban y diciéndoles la abuela “Tal vez ustedes no eran los únicas asustadas, los muertos también necesitan consuelo cuando pasan miedo”

Este relato es un suceso que de pasarle a las personas dejaría a la mayoría muertos de miedo y sin deseos de volver a sus casas o ¿tú qué opinas? ¿Tendrías ganas de volver a dormir en tu habitación?




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

error: Todos los derechos reservados