El campanario maldito

El campanario maldito. Leyendas de México

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Desde hace muchos tiempo, las iglesias han hecho uso de campanas para convocar a todos sus fieles a acompañarlos a la sagrada misa, en donde rezan, le agradecen a dios por todas las cosas recibidas, y recuerdan las palabras de su creador. Sin embargo estos lugares no están exentos de tener almas en pena que se mantienen en  el lugar como es el caso de la leyenda del campanario maldito, que aconteció en uno de tantos conventos.

Todo comenzó un día cuando el padre Ernesto preparaba todo para recibir en la iglesia a unas visitas que pasarían la noche el lugar y por las cuales estaba muy apresurado limpiando, sacudiendo y cambiando las cobijas de cada habitación que se utilizaría.

Las horas pasaban y lo que inicio muy temprano por la mañana termino hasta las cinco de la tarde unos minutos antes de que sus invitados llegaran. Finalmente llegaron y con una gran sonrisa y con mucha cortesía los invito a pasar, notando que había llegado un huésped adicionalmente con el que no contaba, y preguntándoles como les había ido en su largo viaje, a lo que ellos le contestaron que fue una travesía bastante cansada y llena de obstáculos, platicaron durante horas recordando viejos momentos, poniéndose al tanto de los nuevos acontecimientos en sus vidas y no olvidando cuales serían sus nuevos planes.

El tiempo seguía transcurriendo y en un abrir y cerrar de ojos la noche callo y el sacerdote le asigno a cada uno su habitación, cediéndole la suya a su huésped adicional, y decidiendo que el dormiría en el viejo campanario, llevándose un par de cobijas y tendiendo en el suelo algunas colchonetas.

A si fue como el padre Ernesto se dirigió al lugar donde dormiría tomando un camino algo descuidado que lo llevaría hasta una escalera maltrecha, por las que tendría que subir con mucho cuidado, mientras esquivaba algunos obstáculos para finalmente llegar a un viejo cuarto con piso de madera muy obscuro, pero con todo lo necesario para no sufrir a causa del frio y colocando un par de almohadas se dispuso a descansa, cayendo en un profundo sueño del que no despertó hasta las tres de la madrugada sintiendo una presencia que lo observaba desde un rincón de aquel sitio y en el que se formaba la silueta de un ser espectral.

En ese mismo momento un grito desgarrador se escuchó por todo el lugar, despertando a los huéspedes que dormían apaciblemente en sus habitaciones, y provocando que salieran corriendo en busca del padre, al que encontraron en el pie de las escaleras con una cara completamente pálida, llena de horror y espanto, sin poder decir una palabras, hasta que finalmente lo dijo con una vos muy baja y casi imperceptible… CIERREN EL CAMPANARIO

Muchas personas desde ese momento han tenido la inquietud de saber que fue lo que el padre Ernesto miro en ese lugar pero desgraciadamente el jamás volvió a tocar el tema y cada vez que le preguntaban solo cambiaba de conversación, dejándolos con la curiosidad hasta que finalmente después de muchos años falleció y se llevó el secreto a la tumba.

Los que se dice de el campanario maldito

Hoy en día muchos curiosos han cuestionado la decisión del padre Ernesto al haber cerrado el paso hacia el campanario, pero hasta la fecha se ha respetado la decisión de aquel hombre y lo han dejado sellado.

Por otro lado se dice que es muy sencillo adivinar cual es el campanario maldito que se haya en la ciudad, pues solo seria cuestión de visitar el centro histórico y prestar atención a cual de los campanarios nunca emite ruido.

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