Nunca salgas con una mujer hermosa. Cita a ciegas

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Un hombre conoce a un mujer en una pagina de internet, lo que lo lleva a planear una cita a ciegas en donde finalmente conocerá a la dama….

En un momento de mi vida, yo era un asesino en serie. Reclamé dieciocho víctimas en mi juego, en la ciudad de Nueva York. Mi método era simple, organizaba reuniones con mujeres en sitios web de citas con un nombre falso, para finalmente atraerlas a mi hogar o a un lugar apartado, y luego mantenerlas y analizarlas cuidadosamente. Me encantaba separar los órganos los unos de otros, eliminando primero el corazón para que no haya mucha dificultad en el proceso. Era una gran alegría, una que continuaría aun si no me hubiera encuentro con Stephanie Denatti.

Se suponía que era solo otro asesinato fácil, la mujer parecía desesperada. Stephanie era toda una belleza, realmente impresionante. Pelo negro azabache, ojos verde esmeralda, alta, delgada pero curvilínea, y un busto de buen tamaño. Me preguntaba qué estaba haciendo en un sitio web de esa clase en el momento en que la vi ingresar a Luigi’s, un restaurante de alta gama que disfruté mucho.

Se sentó y hablamos de tonterías durante los primeros veinte minutos antes de que nos llegaran los aperitivos. Todo el tiempo estuve mirando su pecho, su escote revelado por un vestido azul y plateado muy bajo y ajustado a la piel. Cuando llegaron nuestros aperitivos, descubrí que tenía un gran apetito pues rápidamente engullo la mayoría del platillo. No pensé nada de eso. Todavía estaba sorprendido por su belleza y, sin duda, fantaseaba no solo con tener sexo con ella, sino también con diseccionarla.

Terminamos nuestra comida después de otra hora y media más o menos. Decidí jugar mi mano y preguntar si le gustaría volver a mi casa, notando que estaba muy ebria de los varios vinos que pedimos. Ella estuvo de acuerdo y pude sentir que mi pantalón se tensaba, tal vez tendría sexo con ella antes del acto. No, no podría, dejaría el ADN. A menos que la quemara después. Sería un poco fuera de lo normal, pero creo que podría hacerlo. Le abrí la puerta y entramos en un taxi para irnos a mi casa.

Cuando llegamos allí, las cosas se pusieron calientes rápido. Ella estaba sobre mí y yo estaba perfectamente de acuerdo con eso. Ella comenzó a complacerme oralmente pero luego una idea se me vino a la cabeza. Le dije que iba a agarrar un condón, y lo hice, pero también recogí mi daga y la escondí en mi puño derecho antes de regresar al dormitorio para matarla.

Trepé sobre ella y empujé para dentro. Mientras ella disfrutaba la sensación, saque mi daga y la clavé profundamente en su pecho. Ella soltó un grito espeluznante, que solo sirvió para excitarme aún más. Empecé a apuñalarla repetidamente, haciendo coincidir las puñaladas con mis embestidas. Pude sentir que se quedaba sin fuerzas debajo de mí.

Sintiendome bastante satisfecho, me bajé de ella. Era hora de diseccionar a la chica. Una sonrisa cruzó mi rostro, quería hacerlo de nuevo. Pero esto ya era lo suficientemente atrevido, no quería correr ningún riesgo. Entonces oí algo, algo que hizo que un escalofrío corriera por mi espina dorsal… comenzó a reír.

No solo una risa, sino una carcajada. Una hecha por una mujer muy anciana, una que encontró algo increíblemente divertido y que están forzando sus cuerdas vocales que se desvanecen. La mujer comenzó a sentarse, su cabeza colgando hacia atrás cuando se levantó, dejándola caer hacia adelante cuando estaba recta. Ella tenía una amplia sonrisa pintada en su rostro y sus ojos eran negros; más negros que la noche misma. Ella abrió la boca y me quedé allí en estado de shock. Su boca comenzó a ensancharse, más y más, extendiéndose más allá de lo que podría haber imaginado. Pude sentirme caer en el negro abismo que pronto me rodeó.

No estoy seguro de dónde terminé, pero me desperté sentado en nada más que negro. Podía escuchar voces a mí alrededor en todas partes, pero estaba demasiado asustado para llamarles. Intenté levantarme pero descubrí que no podía. De hecho, me di cuenta de que no estaba sentado en absoluto, estaba flotando. ¿Dónde diablos estaba yo? Comencé a escuchar las voces cada vez más, reuniendo ciertas oraciones que se repetían en varios idiomas. “Lamento que estés atrapado aquí también”, finalmente escuché una voz en español gritar en algún lugar a mi izquierda. Volví a llamarlo, pero parecía que estábamos demasiado lejos para escucharnos, quizás nos alejamos flotando.

Me tomó mucho tiempo darme cuenta de lo que sucedió, me tropecé con algunos hombres de habla española en el camino. Otros de ellos afirmó ser de Inglaterra hacia 1696, supongo que Stephanie no era humana en absoluto, supongo que se parecía mucho a mí, una asesina, pero no una humana. Fuera lo que fuera, ella era inmortal. Ella era inmortal y atrapó hombres aquí, en este negro abismo. ¿Cómo? No estoy seguro, creo que ella me tragó. Sin emabrgo de vez en cuando, una gran luz llenará el área y veremos a un nuevo hombre caer para unirse a nosotros en esta oscuridad. Flotando en este vacío interminable, eterno, para siempre.

Esta es una advertencia, no me pregunten cómo saqué esto, tomó un esfuerzo grupal y unos buenos diez años (estoy asumiendo esto pero perdí la noción del tiempo) esperando a que se abriera la luz cuando estaba más cerca de eso. Por favor, sé que no soy un buen hombre, sé que merezco esto, pero tú no. Ten cuidado con quien llevas a casa, desconfía de esa hermosa chica que está tan interesada en ti. Nunca se sabe si ella es Stephanie Denatti.

Historia escrita por Icarus88




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